MADRID: Julio Méndez, la promesa
Previa de una alternativa colmada de magnificencia y torería en su primer paseíllo. Puerta grande para Méndez: presagio de conquistas, de logros, de blancos pañuelos; consagración de una promesa ya cumplida; aprobación confirmada por gradas, tendidos y andanadas. Las Ventas urgía al provecho y quiso Méndez el coqueteo con varios palos del toreo. Lució el capote a portagayola y perpetró con porte unas exquisitas gaoneras, verónicas y chicuelinas. Pintó en albero naturales de colores con...