ORTHEZ: Mario Vilau se impone a la exigencia de los novillos El Palmeral y corta la única oreja
- German Jimenez Andreu

- 26 jul
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Mario Vilau paseó la única oreja de la novillada de El Palmeral celebrada en Orthez en un festejo marcado por la seriedad y exigencia de los utreros. El catalán mostró firmeza y capacidad, especialmente ante el tercero, mientras Salvador Herrero dejó detalles de buen concepto y solvencia en sus dos actuaciones.
Ante el primero de El Palmeral, un novillo noble y de buen son, Mario Vilau se mostró firme y asentado, construyendo lo más estimable de su labor sobre el pitón derecho, por donde dejó muletazos de buen trazo. El desacierto con los aceros le cerró la puerta del premio. Ovación tras aviso.
Salvador Herrero encontró en el segundo sus mejores pasajes al natural. Por ese pitón hilvanó dos estimables tandas dentro de un trasteo entonado y de buen concepto, aunque recibido con cierta frialdad por los tendidos. Silencio tras aviso.
Serio y de notable presencia fue el tercero, ante el que Vilau volvió a mostrar firmeza y capacidad. Supo imponerse a las exigencias del utrero, sometiéndolo y logrando naturales de calidad en una faena de mérito. Una gran estocada puso el broche definitivo. Oreja.
El cuarto, de imponente estampa, resultó un novillo exigente que no concedió facilidades. Herrero lo afrontó con oficio y solvencia, resolviendo con suficiencia y dejando una actuación de buen tono frente a las dificultades del astado. Mató de estocada entera desprendida. Silencio.
Orthez (Francia): Novillos de El Palmeral, serios y de notable presentación, de juego exigente en líneas generales.
Mario Vilau: ovación tras aviso y oreja.
Salvador Herrero: silencio tras aviso y silencio.
GALERÍA FOTOGRÁFICA DE PHILIPPE GIL MIR






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