Morante vuelve en una tarde cargada de emoción
- German Jimenez Andreu

- hace 4 días
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La noticia ha caído como un bálsamo entre los aficionados: el Domingo de Resurrección en la Maestranza reunirá a Morante de la Puebla, Roca Rey y David de Miranda. Un cartel de categoría que, más allá de nombres, encierra un profundo simbolismo para la tauromaquia y para Sevilla.
Es, sin duda, una buena noticia para la Fiesta. Porque Sevilla necesita a Morante. Porque la Maestranza no se entiende sin su torero más inspirado, sin ese artista capaz de parar el tiempo con un capote o de justificar una tarde entera con un solo muletazo. Su presencia vuelve a colocar el foco en el toreo como expresión cultural y emocional, no solo como espectáculo.
Y es que el regreso cobra todavía más valor si se recuerda que Morante se despidió entre lágrimas, en una tarde cargada de verdad y fragilidad, dejando entrever que aquella podía ser una despedida definitiva. Las emociones estaban a flor de piel, tanto en él como en los tendidos. Por eso, su reaparición en Sevilla no es una más: es un reencuentro con su plaza, con su gente y con una historia compartida que parecía quedar en suspenso.
A su lado estará Roca Rey, máxima figura del momento, garantía de entrega, poder y dimensión, y David de Miranda, que se gana a pulso cada oportunidad y que afronta esta cita como la confirmación definitiva de su sitio en la élite.
La Maestranza abrirá así su temporada con un cartel que no solo promete espectáculo, sino también emoción, simbolismo y verdad. De esas tardes que justifican una afición. De esas tardes que hacen afición.











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